Tag Archives: usa womens soccer t shirts

Albert II (fictiereeks)

Albert II is een Vlaamse televisieserie usa womens soccer t shirts, geregisseerd door Frank Van Mechelen phone belt pouch.

De serie gaat over de Belgische koning Albert II en zijn koningschap vanaf 1993. Deze rol werd gespeeld door Lucas Van den Eynde.

De opnamen begonnen eind maart 2013. Het programma werd in het najaar van 2013 uitgezonden op Eén. De reeks werd besteld door de openbare omroep. Dit gebeurde naar aanleiding van de twintig jaar dat Albert II op de Belgische troon zat. Het scenario was gedeeltelijk gebaseerd op historische feiten. De acteurs bestudeerden zo getrouw mogelijk de uitdrukkingen en lichaamstaal van hun personages.

Het concept bevat dezelfde elementen als de reeks over koningin Beatrix der Nederlanden, waarin Willeke van Ammelrooy de rol van de vorstin op zich nam best looking water bottle.

Eén presenteerde Albert II als “prestigieuze fictiereeks”, maar de serie kreeg in de pers vooral negatieve kritiek. Verschillende commentatoren deden de reeks af als karikaturaal, krakkemikkig, saai en houterig. Desalniettemin haalde Albert II gemiddeld 1,2 miljoen kijkers.

Devas Club

The Devas Club for Young People is a youth club in Battersea, south London, England, which provides sporting, educational and creative opportunities for disadvantaged youth.

The club was founded by Jocelyn Devas, a student at University College, Oxford, in 1884 metal water canteen, as a ‘Club for Working Lads’ with the aim of providing young men with job skills. The club was originally called University College House and was in a room above a coffee shop in Stewarts Road. Following Jocelyn’s death eighteen months after founding the club, in a climbing accident on the Matterhorn, his father offered a substantial endowment if his college friends would carry on the work in Battersea.

This led to a move to larger premises in Thessally Road in Nine Elms in 1907. The comprehensive redevelopment of the Nine Elms area to build New Covent Garden Market prompted another move, to a purpose-built building on Stormont Road near Lavender Hill in 1969, in a notably Brutalist architectural style.

The club was constituted first under a scheme set up by the Charities Commissioners in 1901, when University College Oxford and then Battersea Polytechnic provided members of the Management Council. It was reconstituted in 1974 by order of the Charity Commissioners under independent trustees.

The main purpose of the Club’s work was initially educational, but as this function became increasingly taken over by the London County Council, sporting and creative activities began to take precedence in the programme. A separate club for girls was started in 1960, which was later merged with the main activity of the club usa womens soccer t shirts. The club maintains a small meeting space for alumni of the club (‘old boys’).

The Devas Club is primarily targeted at young people between 11 and 19, with specialist programmes targeted at the age range 8 to 11. It aims to enable young people, particularly the disaffected and at risk, to reach their full potential as responsible, talented individuals and as active participants in the community.

The building currently includes a gym, a recording studio (the ), performance space, cooking and computer facilities, a range of meeting and rehearsal rooms, and a basketball court on the roof. The club is a registered charity with the stated purpose of “providing a youth centre for the purpose of helping and educating young persons under the age of 25 years through their physical, mental and spiritual capacities that they may grow to full maturity as individuals and members of society and that their conditions of life may be improved.”

The Devas Club has maintained close links with University College, as well as with the Devas family, over the years. It has also developed a close relationship over many years with Wandsworth Council, who provide full-time youth staff to support the club’s activities.

The building is now rather dated, and no longer fully appropriate for a modern youth club. It is currently the subject of a bid to turn it into a modern centre for sports and the creative arts for disadvantaged youth, as well as providing enhanced facilities for local community use. The bid was supported by Wandsworth Borough Council by means of a £0.5m capital grant as well as support for design fees.[citation needed]

It will include extensively modernising and extending the facilities, as well as upgrading the building provide a more open, flexible and welcoming layout. The exterior walls will be insulated to make the building more sustainable, and a new terrace will be introduced on the rooftop. A large and easily adaptable performance space will be created on the first floor by altering floor levels in the gym.

Mar territorial

El mar territorial es el sector del océano en el que un Estado ejerce plena soberanía, de igual forma que en las aguas internas de su territorio. Según la Convención del Mar de 1982, el mar territorial es aquel que se extiende hasta una distancia de doce millas náuticas (22,2 km) contadas a partir de las líneas de base desde las que se mide su anchura.

De acuerdo a los datos tomados de la Organización de las Naciones Unidas, los siguientes países reclaman mares territoriales de más de doce millas náuticas: Benín, Somalia, El Salvador, Estados Unidos y Perú —países que reclaman un mar territorial de 200 millas náuticas—; Togo —que reclama 30 millas— y las Filipinas —que reclama un rectángulo de más de 12 millas en torno al archipiélago—.

A inicios del siglo XVII, basado en principios de derecho romano, Hugo Grocio postuló la “doctrina del mar libre” en su obra Mare Liberum (Mar Libre), según la cual los mares no podía ser sujetos de apropiación, porque no eran susceptibles de ocupación, como las tierras, y por ello debían ser libres para todos (“libertad de los mares”).

Sin embargo, en el siglo XVIII Cornelius van Bynkershoek logró sentar el principio según el cual el mar adyacente a las costas de un país quedaba bajo su soberanía. La extensión de esta franja marina cercana al borde costero quedó entregada, en general running hydration gear, a la capacidad de control que el Estado podía ejercer sobre ella. Por ello, el criterio utilizado para fijar su anchura fue la posibilidad de control desde la costa, que permitió el surgimiento de la norma de las tres millas marinas, basada en la tesis de la “bala de cañón” (de Galiani).

En el siglo XX muchos Estados expresaron la necesidad de extender el mar territorial, con el fin de proteger los recursos pesqueros y mineros y aplicar medidas de control y fiscalización para evitar contaminación del área.

Esta situación fue reconocida por la Sociedad de Naciones y por la Conferencia de La Haya sobre Codificación del Derecho Internacional de 1930. En esta conferencia no se logró ningún acuerdo para establecer la anchura para el mar territorial, aunque se reconoció la existencia de una zona contigua, de una extensión máxima de 12 millas marinas usa womens soccer t shirts.

A mediados del siglo XX, en el ámbito latinoamericano surge la tesis de las 200 millas marinas que se vio precedida, entre otras, por la Declaración de Panamá de 1939, cuyo objeto era, atendidos los potenciales peligros que la guerra mundial podía generar en las aguas americanas, el establecimiento de una zona de protección alrededor del continente americano dry pack cell phone case, cuya extensión variaba entre 300 y 1200 millas; la Resolución VIII sobre Extensión del mar territorial, de la Segunda Reunión de Consulta de los Ministros de Relaciones Exteriores de La Habana en 1940; la recomendación del Comité Jurídico Interamericano de 1941 de extender el mar territorial hasta las 12 millas marinas y las declaraciones de 1945 del Presidente de Estados Unidos Harry Truman sobre Plataforma Continental.

Las declaraciones del Presidente Truman constituyeron un detonante para diversas declaraciones unilaterales latinoamericanas, emitidas al concluir la Segunda Guerra Mundial, que terminaron por decantar en la tesis de una zona económica exclusiva de 200 millas de extensión, reconocida en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, de 1982.

Según las tesis latinoamericanas (propiciadas por Chile, Ecuador y Perú) anteriores a la Convención where to get cheap socks, más allá del mar territorial, el Estado ejerce ciertas competencias con fines específicos de protección, conservación, explotación y exploración de los recursos naturales, vivos y no vivos, situados en el lecho del mar, el subsuelo o las aguas suprayacentes, hasta una distancia de 200 millas marinas (370,4 km).

Finalmente en la Convención del Mar se estableció que todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas, medidas a partir de líneas de base determinadas de conformidad con la misma Convención y una zona económica exclusiva, de una extensión máxima de 200 millas, medidas desde las líneas de base según las cuales se mide la anchura del mar territorial donde el Estado ejerce ciertas competencias específicas señaladas en la misma Convención.

El mar territorial es el territorio sumergido del Estado y la soberanía sobre el mismo es un corolario de aquella que se posee sobre el territorio terrestre. La razón determinante de este reconocimiento de soberanía estatal sobre el mar adyacente a sus costas consiste en que ello es indispensable a su seguridad y a la protección de sus legítimos intereses. Sin embargo, existen limitaciones establecidas por el Derecho internacional a la soberanía que posee el Estado respecto a su mar territorial y la más importante de ellas es el derecho de paso inocente que por esas aguas tienen los barcos de los demás Estados. El mar territorial se asemeja a las aguas interiores en que está sujeto a la soberanía del Estado ribereño, pero difiere de ellas en que esta soberanía se halla limitada por el derecho de tránsito inocuo de pabellones extranjeros. La anchura del mar territorial se establece en el artículo 3 del Convención del Mar: “Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de líneas de base…”

Cuando las costas de dos Estados son adyacentes o se hallen situadas frente a frente, ninguno de dichos Estados tiene derecho, salvo acuerdo en contrario, a extender su mar territorial más allá de una línea media cuyos puntos sean equidistantes de los puntos más próximos de las líneas de base a partir de las cuales se mida la anchura del mar territorial de cada uno de dichos Estados. Salvo que por la existencia de derechos históricos o por otras circunstancias especiales, sea necesario delimitar el mar territorial de ambos Estados en otra forma (artículo 15 de la Convención del Mar).

Los últimos títulos franceses: